La Casona del Boticario es un hotel con encanto especialmente dedicado al enoturismo. Está ubicado en el centro de San Vicente de la Sonsierra, uno de los principales enclaves vitivinícolas de La Rioja y uno de los pueblos más bonitos de la región. Se trata de un señorial edificio de piedra del siglo XVIII, con fachada a la calle principal y vistas a los viñedos de la zona y a la Sierra de Cantabria desde la parte posterior.

La casa fue sede de la botica de San Vicente y residencia de los boticarios durante siglos. Los herederos la hemos rehabilitado por completo en 2013, con el propósito de hacer de ella un lugar disfrutable en cualquier momento del día. Para ello, hemos creado espacios amplios, luminosos y confortables, decorados con muebles originales, que permiten a los huéspedes pasar horas conversando, leyendo o contemplando el paisaje, como si estuvieran en casa de unos amigos. Además, les ofrecemos los mejores consejos y actividades para conocer nuestra tierra y disfrutar de su gastronomía y su cultura.

 

El entorno: San Vicente de la Sonsierra

San Vicente de la Sonsierra se encuentra a 35 kilómetros de Logroño, 11 de Haro, 4 de Briones y 5 de Labastida. Es uno de los principales municipios vitivinícolas de La Rioja, con más de 1.700 hectáreas de viñedo y una veintena de bodegas, entre las que figuran algunas de las más prestigiosas de la denominación de origen.

El hotel está situado en el centro histórico del pueblo, una villa de calles sinuosas y casas de piedra con escudos, que se desarrolló en torno a un castillo medieval en la antigua frontera entre Castilla y Navarra. Los restos del castillo se conservan en lo alto de un cerro con vistas espectaculares del valle circundante. Se trata de la única localidad riojana, junto con Ábalos y Briñas, ubicada al norte del río Ebro, en un entrante de la comunidad autónoma en la provincia de Álava.

Junto a los restos del castillo se encuentra la iglesia gótica de Santa María la Mayor, visible a kilómetros de distancia, con un valioso retablo renacentista y una torre de siete lados desiguales, diseñada para resistir el viento. A escasos metros, la pequeña ermita de San Juan de la Cerca, sede de la Cofradía de los Disciplinantes de la Vera Cruz, cuyos miembros se flagelan la espalda en la procesión de “los Picaos”, única de esta índole que perdura en España.

San Vicente cuenta también con un bonito puente de origen medieval sobre el río Ebro y con dos pintorescas aldeas, Peciña y Rivas de Tereso, a los pies de la sierra de Toloño. Cerca de Peciña está la ermita románica de Santa María de la Piscina. Además, los campos del municipio albergan yacimientos arqueológicos, necrópolis medievales, chozos y lagares rupestres que constituyen un rico patrimonio histórico y etnográfico.

Merecen una visita las localidades vecinas de Labastida (en Álava) y de Briones, que cuenta con uno de los museos del vino más importantes del mundo. Haro, con su casco histórico, sus bares de pinchos y su barrio de bodegas a menos de diez minutos en coche, es uno de los tres municipios más importantes de La Rioja y uno de los principales centros bodegueros de España.